Los pagos digitales están dando un vuelco rápido en Argentina, una oportunidad para ampliar el uso de QR y hablar de interoperabilidad en el sector

En Argentina, el sistema de transferencias 3.0 para impulsar los pagos digitales con código QR se puso en marcha el 7 de diciembre de 2020. Solo un mes después -enero de 2021- los usuarios realizaron más de 100 mil transacciones por un valor de ARS$ 300 millones de pesos (más de US$ 3,2 millones, aproximadamente). 

Desde el Banco Central de la República Argentina (BCRA) esperan que la adopción de las billeteras electrónicas sea progresiva. Los wallets más usados del mercado ya se han sumado a la propuesta, como es el caso de Cuenta DNI, deBanco Provincia, y BNA+, del Banco de la Nación Argentina.

Con la implementación del código QR interoperable (o Transferencias 3.0), las billeteras digitales han crecido para posicionarse con fuerza en el mercado de pagos, generando millones de transferencias entre más de 30 instituciones.

La carrera por sumarse a la tendencia QR crece a paso acelerado, impulsado por los incentivos gubernamentales, el retroceso en el uso de efectivo, el impacto de lo digital y, en especial, las soluciones que brinda la herramienta al usuario.

Con este nuevo mecanismo, el beneficio directo para los usuarios es que el sistema garantiza operaciones las 24 horas del día, los siete días de la semana, así como la total inmediatez de las transferencias, tanto para cuentas particulares como jurídicas.

Pero lo más importante es que el cliente podrá sumarse a la plataforma de pagos más conveniente para él, un incentivo que provocará una enorme competencia entre los actores a fin de ofrecer no la mejor solución de pago, sino el abordaje más sencillo y rápido, una completa experiencia de usuario, y la posibilidad de tener a mano la mayor diversidad de funcionalidades posibles.

Abriendo acceso a pagos digitales

Además de avanzar en el proceso de adopción de pagos digitales, el objetivo del BCRA es claro: estandarizar los pagos entre billeteras, a la vez que se facilita el desarrollo económico en comercios y empresas.

Como consecuencia de la pandemia, el canal de cobros en efectivo fue impactado producto de un menor contacto persona-persona, por lo que las autoridades y actores del ecosistema financiero se vieron aún más comprometidos en desarrollar una sola integración.

En este sentido, los comercios ahora pueden acceder a diversas comunidades bancarias y fintech, sin la necesidad de descargar la aplicación móvil de cada una de ellas.  

Con la norma, tanto la Clave Virtual Uniforme (CVU) como la Clave Bancaria Uniforme (CBU) estarían integradas, permitiendo pagos fintech y de bancos, respectivamente, y en la dirección emisora-receptora que se desee. Todo ello en tiempo real.

En pocas palabras, las afiliaciones a terminales de punto de venta van a experimentar un retroceso en el mercado, provocado por un mayor uso de pagos digitales. Este escenario no es generado únicamente por la tendencia o la coyuntura pandémica, sino por las múltiples ventajas que trae consigo la interoperabilidad de pagos digitales.

Además de acceder a diversas comunidades de pagadores, esta estandarización ofrece la experiencia de transferencias inmediatas, eliminando los tiempos de espera de tres días para acceder al monto ganado y, sobre todo, a costos muchos menores. 

Sin embargo, también es preciso recordar que las instituciones y, por ende, los comercios aún manejan los sistemas convencionales de pago, como son los modelos clásicos de lectura de tarjetas de débito y crédito, o terminales de punto venta, provocando un escenario poco claro de masificación y uso comercial.

Pese a ello, estamos observando este despliegue en diversos supermercados del país. No pasará mucho tiempo para que los comercios más pequeños, como las bodegas locales, se sumen a la adopción. Ante ventajas tan competitivas, los cobros digitales a través de códigos QRserán un formato de pago común en Argentina muy pronto.

Recordemos que los objetivos del BCRA en términos de adopción y transacción es que todo el sistema esté operativo a fines de este año y que haya 1.500 millones de nuevas transacciones con dinero electrónico para 2023.

El marco de Transferencias 3.0, aunado al retroceso del uso de efectivo provocado por la pandemia, así como la proliferación de billeteras digitales, están transformando la experiencia a la hora de pagar en Argentina. El siguiente paso será reforzar la adquirencia en los pequeños comercios, a fin de mejorar la calidad del servicio transaccional y la velocidad operativa de los pagos.