Con el auge de esta tecnología, exploramos los distintos usos dentro de la banca

Las medidas de distanciamiento social han hecho cambios drásticos en la industria financiera y de pagos. Entre las soluciones que han ganado atención y adopción está el código QR, una herramienta rápida, segura y sencilla de usar.

Existe una similitud gráfica entre esta tecnología y el código de barras, pero la diferencia más contundente entre ambos es que el primero tiene la capacidad de almacenar muchos más datos, por lo que se puede emplear en enlaces web, acceso a documentos, y -lo que en esta oportunidad compete-, en identificación de productos y pagos.

La importancia del QR radica en sus propias características. Su capacidad de ser escaneable le permite ser procesado por la cámara de un smartphone, facilitando una transacción de manera rápida y sencilla.

En lo que respecta a pagos, está en línea con las transferencias bancarias inmediatas que han ganado demanda en los últimos años.  Existen dos tipos: estático y dinámico. El estático se caracteriza por contener la URL de pago colocada directamente en su interior, lo que determina que el contenido no se pueda alterar.Esta opción es ideal para transacciones en línea, minoristas, restaurantes, entre otros.

Muchos países de la región utilizan el QR estático para identificar los comercios a través de un número de contribuyente fiscal y sumar una cuenta destino. Con ello, cuando el usuario captura la información, sabe a quién le envía el dinero y se transfiere de una cuenta del pagador al receptor del pago.

Por el contrario, el QR dinámico se puede editar y, al mismo tiempo, ofrece diferentes funciones como análisis de escaneo, protección con contraseña, montos de compra e información del comerciante.

QR, acogida mundial en marcha

Más allá del apartado técnico, las expectativas en torno a su adopción y uso son cada vez más sustanciales.

Para el próximo año, el 51% de consumidores a nivel mundial estará más dispuesto a usar los códigos QR para pagos, debido a que este método de transacción es más limpio (72%) y conveniente (68%) para los pagos en persona, según arrojó hace poco un estudio de Mastercard.

Estas aproximaciones dan cuenta de que el uso de códigos QR estaría sumando su participación más allá del mercado asiático, la meca del QR. Recordemos que en las principales ciudades de China, por ejemplo, el 92% de las personas usan los QR escaneables por teléfono como la principal vía de pago.

En el contexto de la pandemia global, las transacciones con este tipo de tecnologíase aceleraron. En Estados Unidos este formato de pago registró un crecimiento de 11% desde el inicio de la crisis sanitaria, de acuerdo con un informe de Pymnts.

El más reciente movimiento de la industria es que Facebook ha comenzado a probar códigos QR para facilitar los pagos persona a persona a través de su aplicación. Se trata solo de un formato ‘piloto’ para Estados Unidos, pero nada descarta que la big tech también se sume pronto a la tendencia global.

Más allá de los pagos

La adopción de los QR en las instituciones financieras de todo el mundo ha ido en aumento en los últimos años. Y si bien la facilitación de los pagos digitales es un uso clave, esta tecnología se puede adaptar a otras necesidades de los bancos.

Un ejemplo es la escena de marketing y publicidad. Para las instituciones financieras, el QR es útil para construir una imagen de marca o aumentar las descargas de aplicaciones. El banco canadiense TD Bank puso esta estrategia en marcha hace algún tiempo.

Este banco emplea QR en la publicidad de las paradas de autobús de Estados Unidos para dar a conocer la ubicación de sus sucursales. Al escanear el código, el usuario es redirigido al localizador de sucursales del banco, lo que le permitirá ubicar el más cercano.

Otro aspecto a publicitar son los productos bancarios, como préstamos, por ejemplo. Si se habilita un código QR en locaciones de flujo constante de personas, como paraderos o centros comerciales, los usuarios pueden escanear el código, lo que los llevará a una página de aterrizaje para que soliciten un préstamo en minutos.

Como vemos, este tipo de tecnología es muy confiable para la industria financiera porque minimiza errores que el usuario pueda cometer en una transacción hasta salvaguardar datos sensibles de sus clientes y colaboradores.

El QR se perfila entonces como una solución fácil de implementar y de usar. No se trata de una tecnología que requiera alta infraestructura, ni máquinas de punto de venta o especializadas en procesos financieros. Estamos ante una nueva experiencia de intercambios que está revolucionando las opciones de procesos digitales en la región.

Andy Tran