Las pymes se han posicionado como un segmento relevante en la transformación digital. Expertos analizan cómo diversas barreras han ralentizado su proceso de adopción.

La inserción de las pequeñas y medianas empresas (pymes) al plano de la tecnología ha representado un desafío mundial que aún mantiene en desequilibrio la adopción tech a nivel social, según se puso en manifiesto durante la sesión SMEs facing the challenge of digitalization de Telefónica que tuvo lugar en el Mobile World Congress (MWC) Barcelona 2021.

En las tres últimas décadas, las pymes han mejorado significativamente su ecosistema digital, pero subsisten limitaciones en materia de infraestructura y prácticas que determinan su potencial como instrumento de productividad y competitividad para los negocios.

De forma particular, si bien en América Latina y el Caribe (ALC),  el Covid-19 forzó a las pymes a acelerar su transición a lo digital a fin de mantenerlas a flote, este sector recibió un impacto negativo en términos de caídas sostenidas en ventas, así como en cierres permanentes, según datos del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Lo que implica que el simple uso de plataformas digitales de compraventa no supone un cambio radical del esquema comercial.

Hace falta que la transformación digital comprenda la incorporación de productos, servicios y soluciones en todos los procesos operativos, de manera que se incremente la productividad, competitividad y valor, transformando el modelo de negocio.

Aunque el capital humano de una pyme supone entre 5 a 19 trabajadores en ALC, su tamaño es una gran ventaja, ya que puede permitir que en un año avancen en digitalización lo que en otras empresas podría tardar una década.

Pyme digital: barreras de adopción

Si bien hay startups que incluyen la tecnología desde el momento en el que nacen, otras han sabido adoptarlas para remarcarlas como un diferencial, o una ventaja competitiva.

Pese a ello, la gran mayoría de las empresas son incapaces de incluir dentro de sus procesos el mundo digital. Las razones, muchas veces, son ajenas a la tecnología, de acuerdo con Javier Vizcaíno, director de PYME Telefónica España.

En este sentido, el ejecutivo indica que los límites de visión son la primera barrera de inclusión, además de la falta de referencias, las cuales no llegan hacia las medianas empresas sino solo a las grandes corporaciones -que trabajan en conjunto con consultorías globales sobre los movimientos del mercado internacional-.

Para las pymes, estos estudios y conocimiento del mercado son herramientas de proyección que lucen lejanas y no han logrado sumar una mirada más inclusiva con el paso de los años.

Por otro lado, también se sumaron otros retos sobre la propia resistencia al cambio, perjudicada en gran medida por la falta de capacitación para apostar por una transformación. Aunado a ello se encuentra el desconocimiento técnico y la capacidad de rediseñar procesos para que la empresa pueda competir en el mundo digital.

En este sentido, las compañías deberán cambiar su estrategia de atención hacia las pymes, impulsando nuevas capacidades digitales, recursos y conocimientos tecnológicos para proveer soluciones más avanzadas de conexión.

Claves de la digitalización

A fin de ayudar a las pymes en la curva de madurez digital, en el panel se plantearon las siguientes estrategias:

  • Concientización

Es necesario que los grandes proveedores de tecnología tengan la capacidad de concientizar a las pequeñas y medianas empresas sobre la importancia de la digitalización, a través de prácticas pedagógicas donde se señale el impacto tech en diversos aspectos, como la reducción de costos, escalabilidad del negocio, disminución de riesgos empresariales, entre otros.

Cabe resaltar que la concientización supone un esfuerzo adicional en el proceso de la transformación tecnológica que no culmina con la adopción o rechazo de la misma por parte de las pymes, sino que conlleva un análisis y seguimiento de los hechos a largo plazo.

  • Diagnóstico de madurez

Expertos señalan que es necesario proveer a las pymes una herramienta objetiva para medir su grado de madurez, sumando análisis digitales en diversos campos, y que los resultados de este diagnóstico permitan realizar comparaciones con otros negocios similares del sector y que a su vez asuman un rol predictivo sobre la tecnología que permitirá el crecimiento de la pequeña empresa.

Esta premisa tiene sentido si recordamos que la inmadurez digital conduce a una menor confianza debido a la falta de comprensión de los productos y servicios empresariales. De este modo, sus necesidades siguen sin ser satisfechas porque la mayoría de los productos empresariales están hechos para empresas maduras digitalmente, de acuerdo con un informe de una consultora tecnológica.

  • Nuevos roles de inserción

Considerando los grados de madurez entre una empresa y otra, no se puede caer en el error de aplicar procesos similares de transformación digital para todos los negocios en general. Lo ideal es crear productos y servicios diseñados para pymes, en lugar de simplemente cambiar la marca de los productos empresariales.

En este sentido, las grandes empresas de tecnología tienen la responsabilidad de lanzar servicios que se adecúen a las necesidades reales de las pymes, apostando por áreas y equipos especializados en apoyar específicamente este segmento empresarial.

  • Financiación

El acceso a productos más asequibles es de las prioridades más relevantes para los pequeños negocios. Durante el evento se mencionó que los recursos económicos no pueden ser un obstáculo para que las pymes asciendan en su grado de madurez tecnológico, por lo que es necesario pensar en estrategias de ayuda y flexibilidad para mejorar el acceso.

Basado en este contexto, las pymes necesitan una guía para dar sus primeros pasos en el plano tecnológico y así el mercado empresarial quede nivelado en términos de desarrollo e infraestructura.

Adicional a ello, un seguimiento continuo también permitirá que este tipo de estrategias se cumplan, y que se puedan observar transformaciones en masa para los próximos años.

Andy Tran