Las wallets se están transformando en el medio preferido para hacer pagos. Pero también, pueden convertirse en un instrumento para enriquecer la propuesta digital de los bancos con opciones de administración financiera a la mano de los usuarios

Las billeteras digitales están ganando terreno a la hora de efectuar pagos y llevar control de las operaciones. Esto permite a las instituciones financieras utilizar diferentes tecnologías para analizar esta información y ayudar a los clientes a mejorar la administración de sus economías.

Los gestores de finanzas personales (PFM o personal financial management en inglés) son servicios digitales que ayudan a organizar y graficar volúmenes de ingresos y egresos diarios, semanales o mensuales, para la previsión de gastos y ahorros.

Esta funcionalidad está totalmente pensada para el bienestar económico de los usuarios móviles, lo que la convierte en un excelente plus para enriquecer la oferta de las billeteras.

Se espera que las compras a través de wallets en España se dupliquen antes del 2025, según un análisis de la consultora global Bain & Company, lo que indica que los jóvenes están dejando de utilizar tarjetas de crédito físicas. En Estados Unidos, este informe  señala que el porcentaje de menores de 25 años que no usan tarjetas creció un 80% solo en 2020.

Estos indicadores de adopción definitivamente resaltan la necesidad de agregar nuevas modalidades de servicio dentro de las billeteras, con el fin de seguir atrayendo al público con funcionalidades centradas en el usuario.

CARACTERÍSTICAS DE UN GESTOR DE FINANZAS PERSONALES

El propósito de la funcionalidad PFM es ofrecer valor agregado al usuario a través del análisis de muchos datos complejos como gastos, ingresos y deudas, para mejorar el cumplimiento de sus metas financieras. Por ende, deben ser herramientas que ayuden a segmentar, categorizar y destacarlos de manera sencilla.

Algunas características para tomar en cuenta son:

  • Se valen de pantallas con diseño instintivo, donde se van desglosando en detalle los movimientos como compras, pagos de servicios y remuneraciones. También destacan y alertan sobre gastos ocultos o inesperados: pagos de comisiones, impuestos, tarifas o posibles cargos dobles.
  • Ofrecen resúmenes gráficos que ayudan a ver más claramente las operaciones.
  • Pueden hacer recomendaciones personalizadas, como una previsión mensual de gastos, considerando el patrón de desembolsos previos. También qué recortar para lograr un objetivo específico.
  • Se pueden apalancar en la ludificación, es decir, en programas de recompensa para incentivar el logro de una meta. Por ejemplo, fijar mejores tasas de interés para ciertos montos de ahorro u ofertar descuentos y promociones para boletos aéreos y hospedajes, si el cliente tiene presupuestadas unas vacaciones.

La planificación es un valor importante para los usuarios bancarios. Al menos 3 de cada 4 ciudadanos está interesado en mejorar el manejo de su economía familiar y un 23% considera que la educación financiera debe ser una función de la banca, según un reporte publicado en marzo por la Asociación de Bancos del Perú.

Algunas empresas ya están mostrando casos de uso de gestores de finanzas personales con resultados positivos.

En Perú, el Grupo Credicorp, el más grande del país, creó a través de su centro de innovación la alcancía virtual Warda, una herramienta personalizable para establecer metas y planes de ahorro.

Y el español Santander presentó Prosper en marzo del año pasado, para sus usuarios del norte de Europa. La aplicación aprovecha el open banking para centralizar los gastos e ingresos que las personas tienen en diversas cuentas y bancos.

Con una interfaz amigable e intuitiva, la entidad está valiéndose de la apertura de los datos de los usuarios para cruzar información y entregarla como un valor adicional.

En Latinoamérica, el avance de la banca abierta también es una oportunidad para explorar nuevos modelos de negocios y productos de finanzas personales.

PRODUCTOS DIGITALES FINANCIEROS COMPLEMENTARIOS

Muchas veces el objetivo de la planificación financiera es prepararse para compras a mediano plazo de gran valor, como una casa, un automóvil o la educación de los hijos.

A través de una funcionalidad PFM, la institución financiera se involucra –y colabora- en la realización de los sueños y planes del cliente, lo que genera una relación sólida y de confianza.

Habilitar herramientas de ahorro dentro de la misma billetera también mejora la experiencia de usuario de forma sustancial, al reducir el salto entre aplicaciones para acceder a consejos financieros. Esto además va en línea con una macrotendencia del mundo de las billeteras: las más exitosas serán las que concentren mayor número de servicios relevantes para el consumidor.

Así, el banco BBVA en México agregó una solución llamada Pagaré, un plan de ahorro a plazo fijo que puede ser contratado desde la app o la banca en línea. Usando información presentada adecuadamente y con términos claros, el usuario bancario puede con pasos sencillos hacer una inversión, conocer los intereses que ganará, configurar el plazo y empezar a generar intereses con un monto mínimo de 2.000 pesos mexicanos (US$ 97).

En el futuro inmediato veremos como las aplicaciones bancarias y las billeteras se irán fusionando en apps multipropósitos, que seguirán captando la atención de los consumidores.

Agregar un gestor de finanzas, que eduque y potencie la economía de los usuarios, es un paso en esa dirección, que rendirá frutos tanto para los clientes como para las instituciones.

Andy Tran