La integración de aplicaciones bancarias y wallets en plataformas multipropósito con incontables posibilidades no dejan de crecer

Las superapps siguen tomando fuerza, prometiendo revolucionar la banca digital y las aplicaciones móviles financieras con propuestas que combinan todo en la misma plataforma, desde créditos hasta envíos de comida, pasando por redes sociales y streaming de contenidos.

Este concepto primero vio luz en Asia, donde líderes del mercado como la china WeChat alberga unos 1.288 mil millones de usuarios activos cada mes para enviar mensajes, comprar en línea, pagar o leer las noticias. En Latinoamérica, destacan casos como el de Rappi que ha evolucionado sus prestaciones financieras con su wallet o la plataforma digital Baz, que ofrece servicios de entrega a domicilio y televisión en vivo, además de pagos, créditos y tarjetas usando el aval del mexicano Banco Azteca.

Mientras tanto, en Estados Unidos y Europa, los desarrollados han sido más modestos, aunque no inexistentes. WhatsApp ha intentado probar soluciones de pago, mientras que en la lista de aplicativos financieros multipropósitos también se incluyen a la pionera del Buy Now Pay Later (BNPL) Affirm y el challenger bank Revolut.

En los países con baja inclusión financiera y alta adopción de Internet móvil, esta evolución de las apps puede ser una gran solución para distribuir productos bancarios masivamente.

Y los mercados en los que aún no ha surgido un líder claro representan una oportunidad de oro para que los bancos tomen la iniciativa, utilizando interfaces de programas de aplicaciones (API) para amalgamar un ecosistema con oferta propia y de terceros en una sola aplicación.

Beneficios de las plataformas multiservicios

Un informe de la consultora KPMG, menciona que los clientes prefieren la comodidad de encontrar todos los servicios que requieren en un solo lugar. Es un tema de aligerar el journey del usuario.

El CEO de PayPal, Dan Schulman, lo simplificó en una entrevista: “Hay demasiadas apps en nuestros celulares. No podemos tener una app para la farmacia, para las compras, para los comercios de ropa. No puedo tener 40 – 50 apps en mi teléfono y recordar todas las contraseñas. Hay realmente 8 a 10 apps que usamos a diario. Estas serán las que se transformarán en esto que llamamos superapps”.

Definitivamente, la facilidad que otorgan para la experiencia del usuario es el beneficio que más se destaca de estas plataformas. Pero no es el única.

La seguridad financiera está mejor garantizada, pues ya no es necesario insertar datos bancarios en muchos lugares. Solo se requiere un registro, una contraseña y una autenticación biométrica, disminuyendo así el riesgo de fraude cibernético, y las pérdidas para organizaciones y clientes.

También simplifica la captación de clientes. Las superapps se han convertido en uno de los canales preferidos para abrir cuentas digitales de usuarios no bancarizados, que se sienten atraídos por procesos de onboarding digital simples y eficientes, además de la amplia oferta., además de la amplia oferta.

Asimismo, contribuyen a las economías locales, pues los pequeños negocios que aún no cuentan con acceso a terminales bancarias pueden empezar a recibir pagos y transferencias sin mayores complicaciones. De esta manera, los comerciantes abren una cuenta de forma sencilla para resguardar sus ganancias. Y sus datos transaccionales pueden servirles en un futuro para solicitar préstamos.

Potencialidades de negocio para la banca

La industria financiera está caminando hacia la construcción de ecosistemas completos y centralizados en un solo lugar, donde los productos comienzan a transformarse en términos de facilidad e inmediatez.

La estrategia para las instituciones deberá basarse en tratar de unificar todo el universo bancario (cuentas, ahorro, pagos, créditos) a través de superapps para llegar al cliente con una oferta relevante.

Esto también se traducirá en dividendos adicionales para el negocio. Las apps multipropósito facilitan el acceso a una cantidad sin precedente de información de los clientes, no solo sobre sus preferencias transaccionales sino, además, sobre sus tendencias de consumo. Estos datos son primordiales para dar forma a los modelos predictivos y de riesgo de la banca. Y para abrirle la puerta a la oferta de otros servicios, como inversiones y créditos, en el momento exacto en que los necesitan.

Los bancos tradicionales, con sus datos en silos y servidores on-premise, luchan por obtener una buena visión de sus clientes.

Estas llamativas plataformas, que ya han probado su poder de alcance en otras latitudes, prometen abrir un conocimiento integral del consumidor, que estará satisfecho y contento con su institución al resolver sus necesidades diarias en menos clics.

Andy Tran