Este innovador formato de mensajería de pagos promete facilitar la liquidación transfronteriza por ser ágil y rico en datos.

El ISO 20022 es el nuevo modelo de lenguaje universal para mensajería de pagos electrónicos transfronterizos, creado con el fin de facilitar el desempeño de las instituciones financieras en ambientes cada vez más demandantes de transacciones en tiempo real.

Los mensajes de pago, el medio de comunicación por el cual se intercambia información sobre transacciones, no se encuentran estandarizados. Debido a que las instrucciones se mueven de un formato a otro -de los muchos que coexisten en el mundo-, esto genera que los datos puedan perderse o modificarse.

Como consecuencia, se retrasa la velocidad de la liquidación y, en general, perjudica significativamente la automatización de los flujos. En el largo plazo también resta dinamismo a las instituciones que tienen que competir con nuevos actores como fintechs y empresas de tecnología que ofrecen envíos de remesas y pagos internacionales de forma mucho más rápida y a bajo costo.

Para superar este desafío, la industria se ha embarcado en el ambicioso proyecto de reemplazar y homogenizar la arquitectura de mensajería financiera existente a través del estándar ISO 20022 provisto por la plataforma SWIFT.

 

MEJORA DE LA UX GRACIAS A LOS DATOS

Pero este no es un simple cambio informático, pues se espera que mejore sustancialmente la experiencia de usuario (UX), tanto de las organizaciones que procesan los pagos como del usuario final, al ser una plataforma más flexible.

Las entidades podrán seguir las transacciones, saber en qué estatus se encuentran y, de ser necesario, cancelarlas. De esta manera, asegurarán mayores tasas de operaciones exitosas en un segmento de alta fricción como son los pagos transfronterizos, sin sacrificar los niveles de cumplimiento, prevención antifraude y seguridad del sistema.

Al contrario, elevará los mecanismos para garantizar pagos más rápidos y seguros.

La diferencia radica en que el ISO 20022 habilita una mejor captación de datos. Actualmente, según datos de SWIFT, hasta el 94% de los campos usados para incluir la información de las contrapartes en las operaciones de pagos, se hace en formato libre, es decir con datos no estructurados, lo que dificulta que sean legibles por varios actores.
Además, un 10% de los pagos pueden requerir una intervención manual, lo que compromete la calidad de los mensajes.

La implementación de este nuevo formato va a permitir la obtención de información más ordenada, de mejor calidad y que pueda ser analizada con fines comerciales.

De esta forma, se evita que una operación se detenga por una confusión de lectura, tipeo o por utilizar términos que suponen sanciones. Por ejemplo, la palabra Cuba, incluida en las listas de sanciones de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y de la Oficina de Control de Bienes Extranjeros (OFAC), puede provocar la restricción de un pago, aunque no guarde relación con el país, sino a un apellido.

 

RUTA DE IMPLEMENTACIÓN

Las instituciones financieras ya están migrando a este esquema mucho más ágil, en línea con la creciente digitalización de los pagos. Es una evolución del estándar heredado SWIFT MT hacia el modelo SWIFT MX aplicable a transacciones de pago, liquidación de valores, información de negociación y data de seguridad.

Ambos lenguajes coexistirán por tres años, hasta 2025. De esta forma, se busca acelerar la migración, en cuanto SWIFT habilite los mensajes ISO 20022 para pagos transfronterizos e informes de efectivo a partir de noviembre de este año.
Esto no obliga a enviar mensajes ISO 20022 en noviembre, pero sí será necesario tener la adecuación disponible para recibir instrucciones en MX.

Luego del plazo de implementación, se retirará definitivamente el mensaje MT y las entidades que no hayan concluido su adopción quedarán fuera de la red de pagos SWIFT (aunque la red de pagos ha adelantado que trabaja activamente en la interoperabilidad del estándar).

Algunos de los países que ya han implementado el sistema son Canadá, Australia, Filipinas, Japón, Suiza y China. También está siendo adoptado por un número creciente de sectores: valores, pagos, divisas, remesas, tarjetas y servicios relacionados.

Mientras la adopción siga creciendo y más instituciones se unan al desarrollo e intercambio de información, la plataforma seguirá mejorando y aprendiendo de los casos de uso. El nuevo formato también les brindará a los bancos un mayor entendimiento sobre el desempeño de los pagos, lo que abrirá el espectro de nuevos productos y servicios innovadores.

Este movimiento será de vital importancia para el sector y su modernización, así que las adecuaciones deben ser una prioridad –si es que no lo han sido hasta ahora-.
Finalmente, la confianza, la interoperabilidad y la gestión de las tasas de éxito son cruciales para la industria financiera. En ese camino, la calidad de los datos cuenta.

Andy Tran