Una propuesta digital exitosa no está completa sin los pagos instantáneos, ya sea a través de las soluciones puestas a disposición por los bancos centrales de cada país o utilizando plataformas de pagos internacionales

“¿Cómo democratizar los pagos?”, una pregunta constante en la industria que busca masificar las transacciones digitales y resolver el problema de adopción y uso entre comerciantes y usuarios.

Cada vez más vemos que las instituciones y los reguladores en todas las latitudes están impulsando reformas que aumenten la competencia en materia de pagos digitales y que impacten a la población en gran escala. En este sentido, los pagos en tiempo real están solucionando inconvenientes de acceso financiero de forma masiva.

Se trata de una tecnología relacionada a las transferencias inmediatas disponibles 24/7 que están compitiendo con las transacciones en efectivo, permitiendo que el comercio electrónico tome impulso.

Desde una mirada comercial, al aceptar pagos en tiempo real, los negociantes pueden reducir los costos operativos, cobrar más rápido y vender a una gama más amplia de clientes. Pero son los consumidores finales los mayores ganadores, ya que logran un mayor control sobre sus fondos mientras experimentan menos fricción y mayor visibilidad, todo de forma más económica.

PAGOS INSTANTÁNEOS EN AMÉRICA LATINA

En Latinoamérica, hemos visto más de una experiencia de pagos en tiempo real, aunque el éxito aún es dispar.

Por un lado, tenemos a México como pionero de la implementación con CoDi (Cobro Digital), una solución lanzada por el Banco de México. Esta plataforma, basada en códigos QR y comunicación de campo cercano (NFC) habilita pagos contactless y permite a los usuarios comprar y vender productos todos los días del año, las 24 horas del día.

La característica más relevante de CoDi es que las transacciones no incurren en ninguna comisión o tarifa, incluso entre diferentes bancos. Sin embargo, su implementación significó un desafío mientras que la adhesión no se ha disparado.

En Brasil, la experiencia fue totalmente contraria. A fines de 2020, el Banco Central lanzó su sistema de pago instantáneo, Pix, con el ambicioso objetivo de agilizar y facilitar las transacciones, promover la competencia en la industria e impulsar la inclusión financiera. El impacto fue tan grande que el pago con Pix se verbalizó hasta tal punto de decir que “hazme un Pix” se constituyó en un sinónimo de pago.

Pix permitió que más de 40 millones de personas hicieran su primera transferencia bancaria. Entre noviembre de 2020 y marzo de 2022, la cantidad de usuarios de Pix se disparó de 41 millones a más de 124 millones. Y un informe reciente del Banco de Pagos Internacionales (BIS) encontró que la plataforma tiene la curva de adopción más rápida entre todos los sistemas de pago en tiempo real encuestados en el mundo.

Una prueba que demuestra cómo los pagos en tiempo real se posicionan como una herramienta indispensable que debe ser abordada por las billeteras digitales, al ser ampliamente demandados y representar una vía para que las instituciones fomenten la inclusión financiera.

EXPERIENCIA EN ESTADOS UNIDOS

El país del norte también tiene su propio enfoque de pagos en tiempo real gracias a productos como Zelle o Venmo, de PayPal. Estas son plataformas de tecnología para pagos instantáneos, que, a pesar de no ser diseñadas por bancos centrales, han mostrado una adopción e integración, de usuarios y bancos, impresionante y generalizada.

Zelle puede ser alojada en los aplicativos bancarios y los usuarios pueden aceptar transferencias y mandar dinero en minutos usando solo un número de teléfono o dirección de mail. Actualmente, está aumentando en términos de adopción y se espera que la cantidad de usuarios crezca un 13,8% año tras año alcanzando los 61,6 millones en 2022, según los pronósticos de Insider Intelligence.

A través de este tipo de asociaciones los bancos pueden abordar pagos en tiempo real interbancarios, permitiendo a sus clientes utilizar la red de Zelle o PayPal para mover sus recursos, sin costo.

En este esquema se inicia una solicitud en tiempo real de bajo valor que permite un pago interbancario de cuenta a cuenta. El beneficiario recibe el fondo y el pagador recibe confirmación del estado de la transacción.

INTEGRACIÓN DE PAGOS INTERNACIONALES EN LA ZONA EURO

El desarrollo de los pagos instantáneos en esta región destaca por la diversidad de formas para operar las cuales -en su mayoría- han sido desarrolladas por cuenta privada y la interoperabilidad, por tanto, sigue como una problemática constante.

Para hacer frente a esto, se han implementado diversos servicios con diferentes requisitos y velocidades de liquidación. Todo ello en un entorno altamente competitivo de banca abierta, donde solo aquellos que están combinando innovación con soluciones que realmente satisfagan las necesidades de los clientes serán los ganadores.

El horizonte hacia donde mira hoy la zona euro son los pagos transnacionales. Y los países europeos no son los únicos con esta tendencia en la mira. En Australia ya están alumbrando el camino en esta área y están analizando cómo los pagos SWIFT transfronterizos y los pagos instantáneos locales se pueden usar juntos para crear un sistema rápido, sin fricciones, transparente y rastreable, con una experiencia óptima para el beneficiario final.

LOS PAGOS INMEDIATOS SON IMPRESCINDIBLES

Hay muchas soluciones back-end en el mercado que tienen el potencial de permitir pagos más rápidos, pero lo primordial es comenzar cualquier proyecto con el cliente en mente, desarrollar propuestas de valor claramente diferenciadas frente a los competidores.

En este sentido, para construir una amplia solución, bancos y fintechs deben buscar sinergias de mercado con proveedores de tecnología que puedan ayudarles a desarrollar una plataforma de última generación para entregar pagos eficientes.

La mayoría de los sistemas de pago en tiempo real existentes trabajan como un servicio de transferencia electrónica de fondos interbancaria que puede iniciarse a través de muchos canales: teléfonos inteligentes, tabletas, billeteras digitales y la web.

Cada vez más, los usuarios demandan hacer transferencias instantáneas desde sus aplicaciones bancarias, e incluso, desde las aplicaciones de terceros, como redes sociales como WhatsApp o Facebook. Con esto en mente, los bancos deben mantener en su hoja de ruta las herramientas técnicas que les permitan incorporar los pagos en tiempo real en sus canales digitales.

Andy Tran