También conocidos como ‘pagos sin contacto’ resaltan por su versatilidad, velocidad y seguridad; su adopción sigue creciendo  

Los pagos contacless o por proximidad utilizan tecnologías que permiten hacer cobros acercando una tarjeta, smartphone o reloj inteligente a un terminal de venta. Destacan por adaptarse a diversos dispositivos, ser seguros, cómodos y rápidos a la hora de abonar.  

Esta metodología está ganando terreno a pasos agigantados: Mastercard reportó que en el primer trimestre de 2021 procesó mil millones más de transacciones sin contacto en comparación con el mismo período del 2020, y resaltó el impulso de mercados como Estados Unidos y Brasil, donde este tipo de cobros, en los dos países combinados, vio un crecimiento casi triplicado año tras año. 

Bajo la denominación de pagos contactless se agrupan los métodos realizados con tecnologías NFC (Near-Field Communications) y los que son a través de la captura de códigos QR (Quick Response) con el móvil.  

A continuación, más sobre esta tecnología financiera que promete convertirse en el estándar de los pagos electrónicos.  

¿CÓMO FUNCIONAN LOS PAGOS CON TECNOLOGÍA NFC?

Diversos dispositivos y objetos como celulares, relojes y tarjetas de crédito o débito portan tecnología NFC que permite, a una distancia aproximada de cinco centímetros, realizar pagos sin contacto entre el dispositivo emisor y el receptor, las terminales de venta.  

Apple capitalizó esta tendencia cuando comunicó que sus iPhone, a través de su función Tap to Pay con NFC, podrán ser utilizados como puntos de cobro en Estados Unidos a partir de este año. Esto demuestra la creciente adopción e interés por este tipo de tecnologías para aceptar pagos. 

Del mismo modo, los gigantes de las tarjetas Visa y Mastercard también han incorporado tecnología NFC en sus plásticos y, al acercarlos a los POS, se puede pagar en distintos comercios.  

Además de ser más rápidos y cómodos para los usuarios, los pagos sin contacto lograron reducir los fraudes en un 33% entre el 2017 y 2018, afirman desde Visa y señalan que toda transacción incluye un código criptográfico único que garantiza la seguridad de los pagos.  

Estos pagos móviles también están protegidos por un token, es decir, un código aleatorio que reemplaza los datos reales de la información de la transacción y que solo puede ser utilizado una vez, lo que evita la clonación de datos.  

La seguridad y la versatilidad de la tecnología NFC también puede incorporarse en relojes inteligentes, como los de la empresa de tecnología Garmin, que presentó su servicio Garmin Pay. La compañía se asoció en Guatemala con el Banco Promérica para que sus tarjetas puedan ser añadidas al reloj y habilitar pagos con la aproximación de la muñeca del consumidor a la terminal de venta.    

Con una mirada puesta en un futuro no muy lejano, en Visa afirman que los bancos deben sumarse a “la combinación de tokenización, biométrica, NFC y otras plataformas disponibles para mejorar la experiencia del consumidor”. 

¿CÓMO FUNCIONAN LOS PAGOS CON CÓDIGOS QR?

Otra forma de pago sin contacto es a través del escaneo de códigos QR con la cámara del móvil, solución que hasta ahora es más popular debido a la alta penetración de smartphones en América Latina.  

El celular se ha convertido en uno de los medios preferidos por el público joven para acceder a los servicios de los bancos y cada vez gana mayor protagonismo para realizar pagos de la mano de las billeteras digitales. 

La tendencia también ha sido advertida por big techs como Meta que en junio de 2021 habilitó para sus usuarios de Estados Unidos los pagos persona a persona a través de códigos QR en la plataforma de mensajería Messenger.  

Para incorporarse al servicio, el usuario debe vincular la billetera Facebook Pay a tarjetas de débito Visa o Mastercard o a una cuenta de PayPal, entre otras alternativas.   

Por el lado de América Latina, hasta mediados de 2021 se estimó que, de aproximadamente 32 millones de peruanos, más de 12 millones utilizaban alguna billetera digital, según datos recogidos por el BBVA.  

Para el funcionamiento de pagos QR, el punto de inicio es identificar a las personas naturales o jurídicas (empresas) con un código único vinculado a una cuenta bancaria, de tal modo que el sistema financiero tenga la “dirección” exacta de cada usuario.  

En esta línea, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) ordenó en agosto de 2021 la obligatoriedad de crear códigos QR para las cuentas de empresas y los usuarios de billeteras digitales, con el fin de masificar los pagos sin contacto con la captura del código, como parte del sistema Transferencias 3.0. 

A fines de noviembre 2021, el BCRA inició la interoperabilidad de pagos con códigos QR y, en menos de dos meses, se realizaron más de dos millones de transacciones, cifras que demostraron la gran adopción que este tipo de pago ya venía sumando en el mercado argentino.  

El impulso para el uso de pagos por proximidad no sólo cuenta con el aval de bancos e instituciones financieras y tecnológicas sino, aún más importante, con la aprobación y adopción de los usuarios. En este contexto, es seguro afirmar que el efectivo encontró en los pagos contactless a un gran rival.  

Andy Tran