La dificultad de desarrollar software para impulsar canales digitales en menor tiempo ha quedado atrás con el apalancamiento de las plataformas Low-Code.

Los desarrollos con código bajo ayudan a los equipos a trabajar más rápido y aumentar la producción de servicios digitales de calidad para toda la organización.

Durante los últimos dos años, la pandemia sacudió a la mayoría de las industrias y despertó la necesidad de pasar a lo digital, además de avivar la competencia con empresas emergentes de tecnología financiera que están escalando rápidamente a nivel global. 

En este marco es importante recordar cuáles son las ventajas que ofrecen las plataformas Low-Code, y cómo la transformación digital masiva y acelerada por la que atraviesan las empresas podrá beneficiarse de esta tecnología en el 2022.

Una de las principales características beneficiosas de las plataformas Low-Code es la velocidad. El Time-to-Market, es decir, el tiempo que transcurre desde la concepción de un producto hasta su lanzamiento, se reduce considerablemente. 

Gracias a sus formatos de drag and drop (arrastrar y soltar) y sus ambientes visualmente sencillos, se pueden desarrollar aplicaciones web y móviles utilizando procesos y plantillas específicas para la industria financiera, sin necesidad de construir software desde cero, ahorrando tiempo de ejecución.

También previenen la posibilidad de errores comunes que pueden suceder cuando se escriben códigos manualmente, gracias a que la configuración viene preconstruida tomando en cuenta estándares de seguridad y funcionalidad integral.

De esta forma, permiten al equipo de desarrolladores enfocarse en la estrategia detrás del canal, dejándole la “carpintería” de los códigos a la herramienta.  

Incluso la productividad se ve incrementada. Dado que las aplicaciones se crean a un ritmo mucho más rápido, el equipo de tecnología no estará sobrecargado con solicitudes y habrá menos proyectos en fila. Además, las áreas tecnológicas y de negocio pueden colaborar al unísono en proyectos verticales. 

Con esta ventaja de crear aplicaciones en tiempo récord, la organización puede probar muchas ideas en poco tiempo. Y si algo no funciona, puede cambiarlo o ajustarlo fácilmente. 

  • Plataformas abiertas de desarrollo para la nueva era de open banking

La industria financiera avanza hacia la era de la banca abierta y las plataformas de código bajo son ideales para este tipo de integraciones. 

Están configuradas para trabajar con APIs (interfaz de programación de aplicaciones, por sus siglas en inglés), permitiendo abrir la arquitectura de las aplicaciones (incluso en sistemas de legados) para que otros sistemas se conecten a ellas.

Eso quiere decir, que incluso las entidades financieras con core cerrados pueden utilizar las herramientas Low-Code para crear software que les permita enlazarse con terceros, sin verse obligados a ejecutar grandes inversiones para cambiar todos sus sistemas.

En esta misma línea, emplear plataformas Low-Code de empresas con experiencia abre una fuente de ingresos clave para la banca, que a través de ese “puente” puede exponer sus soluciones o datos a terceros y crear servicios colaborativos con otras industrias, por ejemplo, incrustar productos de crédito en el portal de un comercio minorista en esquemas de finanzas embebidas, 

Otra ventaja es que con estas plataformas se pueden generar experiencias de cliente innovadoras, ya que los desarrolladores, al liberarse de las tareas repetitivas, tienen más libertad de pensar en nuevas soluciones o cómo integrar las ya existentes de nuevas formas.

  • UX para eliminar fricción y asegurar adopción

Mejorar la experiencia de usuario (UX) y aumentar la personalización se traduce en un cliente satisfecho. 

El mundo financiero es complejo. Por eso resulta trascendental poder reducir los tecnicismos y reemplazarlos con información amigable y útil, presentada en interfaces agradables y fáciles de usar.

Una plataforma de código bajo basada en funciones de soltar y arrastrar permitirá a los desarrolladores crear (y escalar) incluso acciones complejas. Así como también destinar más recursos a la personalización y al desarrollo de nuevas funcionalidades.

Recordemos que el código bajo brinda la posibilidad de atender más fácilmente los intereses y necesidades del usuario, ya que resuelve de forma nativa desafíos inherentes a las soluciones de tecnología, como escalabilidad, seguridad de la información y despliegue rápido.

Para lograrlo se requiere generar equilibrio entre seguridad y facilidad de uso, sin perder de vista que las soluciones serán usadas por personas. 

  • Omnicanalidad que considera soluciones, según usuario y dispositivo

Hoy en día es necesario crear aplicaciones que brinden experiencias en diferentes puntos de contacto, la interacción con el usuario se ha convertido en un reto.

En este sentido, las herramientas de Low-Code también actúan para el desarrollo de contenidos multiexperiencia y su reutilización en diferentes contextos y dispositivos. 

Así, los elementos que conforman la experiencia, como el diseño, UX, datos e integraciones, pueden trasladarse de un medio a otro, sin necesidad de hacer proyectos paralelos. 

La data del usuario también puede ser reutilizada sin solicitar la información del cliente una y otra vez.

  • Apoyarse en quienes saben

Las plataformas de código bajo están ganando cuota de mercado rápidamente, y el timing por acelerar los procesos digitales también se ha acrecentado. Se hace urgente que los bancos puedan encontrar en los proveedores de tecnología una guía para facilitar sus lanzamientos.

El Low-Code es una solución potencial para los negocios, ya que conecta las ideas del departamento comercial y su implementación práctica a través de la tecnología. Por lo general, las instituciones financieras tienen muy bien mapeadas las necesidades de sus clientes, pero las cosas se complican cuando van a la ejecución.

Como tal, las plataformas Low-Code son cajas de herramientas de las que los tomadores de decisiones pueden extraer y seguir construyendo sus cimientos.

Confiar en un proveedor de código bajo permite aprovechar las oportunidades en el mercado y mantener el liderazgo. 

Las plataformas de código bajo pueden hacer la diferencia a la hora de crear canales digitales. Potencian la agilidad, seguridad y reducen el tiempo que requieren los proyectos desde que son pensados hasta que llegan a manos del usuario. Por eso brindan una ayuda imponderable en materializar una idea de negocio en una solución tangible.

Andy Tran